Porque hay insatisfacción con la vida de uno mismo y se desea un cambio o encontrar un nuevo sentido.
Porque se ha sufrido un traumatismo: separación, enfermedad, despido, muerte de un ser querido, etc.
Porque las relaciones con los otros nos parecen duras: dificultades para iniciar relaciones, para mantener amigos, para hablar delante de un grupo de personas, etc.
Porque la vida en familia es insatisfactoria.
Orientaciones en momentos de cambio.
Deseo de realizar un trabajo de crecimiento personal y autoconocimiento.