PSICOTERAPIA PSICOANALÍTICA

Para entender lo que es una psicoterapia psicoanalítica, nos puede ayudar, el hacer referencia a la teoría en la que se basa.
Comencemos por la formación de la personalidad, factores que intervienen:

·       La herencia

·       Lo innato del individuo

·       Lo adquirido

 

¿De qué manera se combinan estos factores?

 

Sabemos que el ser humano nace sin haberse acabado de formar, es a través de los estímulos que recibe (las personas que lo cuidan: padres o substitutos) que su formación se orientará de una manera u otra. Esto se puede comprobar en los niños de barrios marginales, los cuales reciben unos cuidados deficitarios y la gran mayoría presentan alteraciones de la personalidad e intelectivas, digo la gran mayoría porque siempre se dan excepciones. Otras veces el componente innato del niño no progresa a pesar de tener buena adaptación, esto lo vemos en hermanos, que unos salen adelante y otros no, los padres se preguntan como es que habiendo recibido la misma educación sean tan distintos.

 

FORMACIÓN DE LA PERSONALIDAD, FACTORES QUE INTERVIENEN:

 

·       LA HERENCIA

·       LO INNATO DEL INDIVIDUO

·       LO ADQUIRIDO

 

COMBINACIÓN DE ESTOS FACTORES:

 

·       ESTÍMULOS

·       SER                 

·       PERSONALIDAD

                                                               

 

Si pensamos en la estructura del aparato mental:

 

·       Por un lado tenemos la división del psiquismo en: consciente e inconsciente, que nos lo podemos representar como una cordillera que lo único visible son los picos (el consciente) y que cuanto más pequeño es el individuo menos pico se ve.

 

·       Por otro lado tenemos que dentro de dicho psiquismo se puede diferenciar:

 

·       Los instintos: fuerza biológica de la cual brotan los impulsos.

 

·       El “YO”: que se encarga de la adaptación de los impulsos a la realidad.

 

·       El “super-yo”: Llamado conciencia moral, es el representante de las personas significativas en la infancia del individuo (padres, maestros, etc…)

 

La personalidad del individuo al nacer está formada principalmente por los impulsos (componente innato), al ponerse éstos en contacto con la realidad (que al principio de la vida la representan los padres) se desarrollan las funciones del “YO”, el “YO” regula la parte impulsiva. Al comienzo el “super-yo” está muy distante, a medida que el ser madura lo va integrando y apoya al yo para que pueda regular los impulsos. El niño con un super-yo distante se apreciaría en que no hace algo para no ser castigado. Con un  super-yo integrado se apreciaría en que no lo hace porque encuentra que aquello puede ser peor para él. En el adulto, el super-yo distante se vería en actuaciones en función de cómo lo verán los demás (si cree que los demás lo verán bien, lo hace y si cree que los demás lo verán mal, entonces no lo hace). El super-yo integrado se vería en actuaciones en función de si a él le conviene.

 

ESTRUCTURA DEL APARATO MENTAL:

 

CONSCIENTE

 

INCONSCIENTE

 

INSTINTOS: Fuerza biológica de la cual brotan los impulsos.

 

YO:  Se encarga de la adaptación de los impulsos a la realidad.

 

SUPER-YO:  Autocrítica, auto-observación, ideales.

 

El equilibrio de la personalidad depende del resultado del conflicto entre los impulsos, el yo y el super-yo. Del manejo que hace el yo de los impulsos (satisfacción de deseos) teniendo en cuenta la realidad. Y este yo, puede ser, ayudado por un super-yo colaborador, que permite o exigido por un super-yo prohibitivo (que todo lo encuentra mal).

 

Un ejemplo: el deseo de saber. La realización del seseo con la realidad, depende de cómo sea el super-yo.

 

Si es colaborador: el estudiante tiene confianza en él, puede comprender que haya cosas que le cuesten, se anima con los adelantos.

 

Si es entorpecedor: el estudiante cuando encuentra alguna dificultad, se dice que es tonto, con una actitud de exigencia que nunca puede ser satisfecha, sólo se mira lo que no ha hecho, que llevado a extremos tiene que ver con la depresión y la melancolía cuando es muy rígido.

 

EQUILIBRIO DE LA PERSONALIDAD:

 

DEPENDE DEL RESULTADO DEL CONFLICTO ENTRE LOS IMPULSOS, EL YO Y EL SUPER-YO.

 

SUPER-YO COLABORADOR

SUPER-YO PROHIBITIVO

IMPULSOS

REALIDAD

YO

 

¿Cómo evolucionan estos factores?

Hemos dicho que al principio predominan los impulsos, por un lado tenemos los impulsos de vida, que impulsan a crecer y desarrollarse y por otro tenemos los impulsos agresivos. Al comienzo estos impulsos no están diferenciados, tampoco lo está el bebé del exterior, ni hay una relación causa efecto, no se relacionan las sensaciones con el impulso.

 

El bebé nota malestar (llora), la madre es la que se encarga de saber lo que le pasa y lo satisface o el niño llora y la madre le dice que lo que tiene es sueño, incluso el de 5 años que mientras juega, va bailando, y el adulto le dice que vaya a hacer pipí.

 

A través de esta relación, la gratificación, le ayuda a diferenciarse tanto de él como del exterior. Cuando el niño siente los instintos satisfechos vive un mundo que lo satisface (totalmente bueno) cuando siente los instintos frustrados vive un mundo que lo frustra (totalmente malo).

 

Esto es algo que se refleja muy bien en los cuentos (el hada y la bruja)

 

Es el yo que progresivamente pone en marcha una serie de mecanismos de defensa encaminados hacia la integración de dichos impulsos y la adaptación de los mismos a la realidad. Se encamina a poder percibir la realidad con sus cosas buenas y sus cosas malas, a él mismo con sus capacidades y dificultades, cualidades y defectos… y a los demás.

 

EVOLUCIÓN:

 

AL PRINCIPIO PREDOMINAN LOS IMPULSOS, LOS CUALES NO ESTÁN DIFERENCIADOS.

 

LA RELACIÓN DE GRATIFICACIÓN AYUDA AL SER EN FORMACIÓN A DIFERENCIARSE TANTO DE ÉL COMO DEL EXTERIOR.

 

SE VIVE EN UN MUNDO DRÁSTICO Y DIVIDIDO (DESESPERO O PLACER).

EL YO PONE EN MARCHA UNA SERIE DE MECANISMOS DE DEFENSA HACIA LA INTEGRACIÓN DE LOS IMPULSOS Y LA ADAPTACIÓN DE LOS MISMOS A LA REALIDAD.

 

PROCESO:

 

DIVIDIDO

 

INTEGRADO

 

Ahora bien, este proceso se puede dar o quedar encallado, cuanto más al principio del proceso se quede encallado más vivirá como dos personas separadas como dos realidades.

El psicótico ha fracasado en este proceso de integración, se encuentra dividido y también vive la realidad de una forma dividida: delirios de grandeza (sólo ve aspectos gratificantes)

Delirios de persecución (sólo aspectos frustrantes).

 

Al yo débil se le confunden su interior y el exterior, la única manera es poner fuera lo que le resulta intolerable, por ejemplo, él es un santo y los demás tienen la culpa. Esto es lo que hace el paranoico.

 

Depende del área que quede afectada es de mejor o peor pronóstico y el síntoma informa de donde está estancado el proceso, no es lo mismo una anorexia que una fobia.

Una anorexia es más primitivo, reducen a extremos el alimentos, juegan con la muerte, sin contacto con la realidad. Lo bueno, la comida, se convierte en lo malo cuando lo tienen dentro del cuerpo y necesitan vomitarlo. Es vivido drásticamente: total dependencia o total independencia, la única forma de sentirse autónomo es no depender de nada, ni de la comida. La hiperactividad que manifiestan, el no sentir fatiga, ni frío, ni necesidad de dormir, engañando y negando sus impulsos, hace que experimenten sentimiento de poder, dominio de sí mismas.

 

En cambio, en la fobia hay contacto con la realidad. Escogen inconscientemente un objeto adecuado (perros, tormentas, el metro, etc). La ansiedad por la presión de los impulsos es menos intensa, éstos no son tan terroríficos, dicha ansiedad es desplazada sobre algo externo y concreto, cuando evita ese algo, no siente ansiedad. El conflicto se encuentra en la ambivalencia, la integración de los impulsos provoca demasiada ansiedad.

Podemos decir, que si el yo es lo suficientemente fuerte, puede desarrollar una buena organización defensiva, el conflicto se transforma en colaboración. Si el yo no consigue ejercer sus funciones adecuadamente, tenemos un yo débil con una organización defensiva que no le sirve. El conflicto se expresa deformado a través de los síntomas. Entonces, este funcionamientos se convierte en un circulo vicioso, observándose una tendencia a repetirlo, prescindiendo de si los efectos de la repetición son favorables o nocivos, porque el síntoma tiene una motivación inconsciente, por eso no puede ser modificado por un consejo. 

Por ejemplo, el alcohólico mientras bebe se encuentra totalmente satisfecho, es luego, que se lo recrimina, se desprecia a si mismo (total insatisfacción). Esto recuerda al funcionamiento del bebé, también al beber se le llama “mamar”. Pero el alcohólico no puede salir de este circulo vicioso. No le sirve que se le diga que se perjudica, lo que dicen estos pacientes es que la bebida es superior a ellos.

 

CONFLICTO:

 

UN YO FUERTE:

DESARROLLA UNA BUENA ORGANIZACIÓN DEFENSIVA Y EL CONFLICTO SE TRANSFORMA EN COLABORACIÓN.

 

UN YO DÉBIL:

NO EJERCE SUS FUNCIONES ADECUADAMENTE. LA ORGANIZACIÓN DEFENSIVA NO LE SIRVE. EL CONFLICTO SE EXPRESA DEFORMADO A TRAVÉS DE SÍNTOMAS.

 

CIRCULO VICIOSO

 

Psicoterapia Psicoanalítica:

La psicoterapia pretende romper ese circulo vicioso, esa repetición, ofreciendo una respuesta diferente, conocimiento y comprensión de su manera de hacer (se hace consciente lo que es inconsciente).

El paciente puede comenzar a observarse y comprender sus actuaciones, lo que favorecerá aprender de las experiencias, por tanto promueve desarrollo y disminuye la tendencia a la repetición.

El terapeuta ayuda al paciente a llevar a la conciencia una cantidad de energía de los impulsos y a aguantar y soportar la angustia que conlleve, el cual, va aprendiendo a diferenciar entre su realidad interna y la realidad externa, a medida que se le va presentando en pequeñas dosis su yo real, pudiendo percibir la realidad sin que esté deformada por su percepción de la misma.

Su yo se encuentra tan a merced de los impulsos y del super-yo que sólo puede hacer frente a la realidad si ésta se le administra a dosis mínimas y estas dosis son, las que el terapeuta le da bajo la forma de interpretaciones, o sea, describir al paciente los procesos psíquicos inconscientes, quien hasta el momento sólo conocías los derivados o manifestaciones de estos procesos a través de los síntomas, dificultades de relación interpersonal, ansiedad, etc…

Se obtiene un cambio en el paciente gracias a un proceso de reorganización mental, al que se llega a través de la relación con el terapeuta y en cuya base se encuentra el descubrimiento de fantasías, sentimientos, deseos, significados, etc…

Esta reorganización permite como consecuencia aprender nuevas formas de comportamiento frente a uno mismo y frente a los demás.

Esto es aumentar la comprensión que tiene de si mismo a fin de que pueda utilizar más libremente sus aptitudes y recursos para manejar la realidad que le rodea y satisfacer sus necesidades afectivas, impulsivas y sociales.

Los síntomas ya no serán psicológicamente necesarios y desaparecerán. Esto es análogo a un caso de pulmonía en que desaparecen la fiebre y la tos al tratar la infección subyacente.

 

Lo dicho se puede concretar en 4 puntos:

 

1.-  Finalidad. Permitir que la organización mental del paciente, detenida en su evolución a causa del círculo vicioso, pueda romper dicho círculo y continúe su progresión.

2.-  Principal alteración. El conflicto existente entre: impulsos, yo, super-yo de la personalidad.

 

3.-  Modificación. Se lleva a cabo una serie de innumerables pasos pequeños, por la acción de la interpretación (hacer consciente lo inconsciente)

 

4.- Objetivo. Fortalecer el yo, permitirle manejar adecuadamente aquellos impulsos y emociones frente a los que, hasta el momento, ha fracasado en la función de síntesis e integración que le es propia.

Marco de Trabajo:

Para que este proceso pueda llevarse a cabo es necesario un marco de trabajo, como en una operación quirúrgica es necesario un quirófano.

Dicho marco se establece en base a elementos fijos:

El paciente posee un espacio de tiempo que es suyo, marcado por unos días concretos y un horario que siempre es el mismo. El espacio físico en el que se desarrollan las sesiones no sufre cambios y el lugar del paciente y del terapeuta también será el mismo.

Todo ello, proporciona unas referencias concretas, cosas fijas, que favorece que aparezcan las variables a trabajar. Cuanto menos contaminado esté por la realidad externa, más clara se podrá ver la realidad interna del paciente. Es la manera de que menos variables intervengan y por tanto los cambios dependan más de la situación emocional del paciente.

Ejemplo de un proceso de psicoterapia psicoanalítica:

(un caso de fobia)

Una mujer de 40 años, de profesión peluquera, acude a la consulta por padecer el siguiente síntoma: temblor en la manos cuando corta el pelo, sólo le pasa con algunas personas, personas maleducadas que no la tratan bien.

El síntoma se manifiesta por primera vez cuando empieza a trabajar (hace 20 años) le ocurre con una persona que la paciente manifiesta que le gritó y le dijo que lo estaba haciendo mal.

La paciente es soltera, vive con su madre, muy dependiente de ésta. Ha tenido diversas relaciones de pareja en las que ella se anulaba como persona, sometiéndose al otro y sintiéndose maltratada.

De su familia explica que su padre murió cuando ella tenía 3 años, la madre era una persona fuerte que se ocupó de los hijos, eran 4 chicos y ella, la única hija y la pequeña. Recuerda haberse sentido protegida por todos, pero sin tener voz ni voto, hacía lo que le decían.

En la relación terapéutica manifestaba su deseo de recibir un listado de pautas de comportamiento con la intención de cumplir todo lo que se le ordenase (sometiéndose), al no recibir la respuesta esperada apareció frustración, la cual se pudo trabajar, se comenzó a romper el círculo vicioso, la repetición, gracias al conocimientos y comprensión del conflicto existente.

 

Conflicto:

 

Se había desplazado al trabajo, la relación no resuelta con la madre. Los impulsos agresivos hacia ésta, no podían ser reconocidos, los había de desplazar e invertir (son los demás los que le agreden)  El super-yo de la paciente no toleraba estos impulsos. No se podía separar de la madre (separación = agresión) o estaba sometida o agredía, separarse de la madre sería satisfacer los sentimientos agresivos de ella y no sólo independizarse.

 

Tratamiento:

 

A medida que la paciente pudo reconocer sus sentimientos agresivos, tolerando que fueran aspectos suyos, también pudo percibir a los demás adecuadamente, sin distorsiones.

Su yo se fortaleció, pudo ejercer su función de integración ante unos impulsos que se podían aceptar, con la ayuda de un super-yo que los podía tolerar. Y como consecuencia pudo diferenciar adecuadamente la realidad externa y su realidad interna.