QUÉ ES EL MIEDO Y CÓMO VENCERLO

¿El miedo a la supervivencia es el padre de todos los miedos?

¿Qué es el miedo? En el diccionario de la lengua española, lo definen como una emoción caracterizada por un intenso sentimiento, habitualmente desagradable, provocado por la percepción de un peligro. Cuando se experimenta miedo aparecen una serie de reacciones físicas en el cuerpo, al detectar algo que representa un peligro, se activa un sistema de alarma en el organismo que lo prepara para sobrevivir, desencadenando toda una serie de reacciones fisiológicas, con el fin de encontrarse preparado para un gasto de energía suplementario, se expresa igual en el ser humano y en todos los vertebrados: la retirada (huir del peligro); agresión defensiva (respuesta de ataque); inmovilización (quedarse paralizado) y sumisión.

Podemos hablar de dos tipos de miedo, el real y el imaginario, en éste último, en realidad a lo que se tiene miedo es a conducir la propia vida y ésta, está constituida por una serie de problemas. Lo que hace la vida dificultosa es el hecho de que  afrontar y resolver problemas es un proceso penoso. Sin embargo, la vida cobra sentido precisamente en ese proceso de afrontar y resolver problemas. Vivir supone estar enfrentados continuamente a problemas. Cuando los miramos de cara, tenemos miedo, pero hay que desafiar ese miedo para solucionar el problema. Nelson Mandela nos dice que no es valiente quien no tiene miedo, sino quien sabe conquistarlo.

 

La mayor parte de la gente no quiere comprender que la vida es difícil. En cambio, no deja de lamentarse de los problemas que tienen, de la carga que representan y de todas sus dificultades como si la vida tuviera que ser fácil.

 

Los problemas estimulan nuestra agudeza y valentía, solo a través de ellos, crecemos mentalmente, por el esfuerzo que supone enfrentarlos, aprendemos. Cuando el miedo nos domina puede provocar resistencias a desafiarlo, por lo que pueden aparecer mecanismos de evitación. Se puede confiar en que desaparezcan, en creer que no existen, incluso se puede llegar a buscar un refugio en el alcohol o en las drogas para no ver el problema.

 

Cómo vencer el miedo? Es necesario tomarse el tiempo que haga falta para resolver los problemas que nos encontremos en la vida, sea de la índole que sea. Una vez que cobramos conciencia del problema habrá que analizarlo y encontrar soluciones efectivas y bien pensadas. Hay que hacer frente, antes de que nos veamos obligados por las circunstancias a vivir las consecuencias, significa poner esfuerzo, emprender algo penoso y no desfallecer en el intento, la alianza es un buen aliado. Significa decidir sufrir ahora con la esperanza de una gratificación futura en lugar de esconder la cabeza bajo el ala.

 

Debemos aceptar la responsabilidad de un problema antes de resolverlo. Cuando digo : “este es mi problema y me corresponde a mí resolverlo” en lugar de frases frecuentemente escuchadas “este problema me fue provocado por tal persona” “yo no tengo la culpa” etc. actitud que si se va instalando puede fomentar que  la queja se haga fuerte y se entre en el victimismo, donde se tiende a escapar de la verdadera responsabilidad y a achacar a instancias exteriores todo lo malo que le sucede a uno, lo que conduce al sentimiento de tener una vida desgraciada. Cuando una persona tiende a pensar que casi nunca es culpable de sus fracasos, entra en una espiral de difícil salida. Espiral que anula la capacidad de superación. El victimismo es el recurso del miedoso que prefiere convertirse en objeto de compasión en vez de afrontar lo que le atemoriza.

Víctor Hugo nos dice que: “El futuro tiene muchos nombres: para el débil es lo inalcanzable, para el miedoso, lo desconocido, para el valiente, la oportunidad”

 

El gran miedo que realmente se ha de tener es a no poder vivir la propia vida, a perderla por miedo a vivirla. La tendencia a evitar los problemas y los sufrimientos inherentes a ellos es la base de toda enfermedad mental. Cuando eludimos el sufrimiento que conlleva enfrentar  los problemas nos privamos también de la posibilidad de crecimiento que los problemas nos ofrecen. Tú peor enemigo puedes ser tú mismo, es decir, tus miedos.

 

Destacados:

 

  • Podemos hablar de dos tipos de miedo, el real y el imaginario, en éste último, en realidad a lo que se tiene miedo es a conducir la propia vida y ésta, está constituida por una serie de problemas.

 

  • La tendencia a evitar los problemas y los sufrimientos inherentes a ellos es la base de toda enfermedad mental.

 

Resumen:

 

Se habla del miedo a conducir la propia vida, la cual está constituida por una serie de problemas. Queda señalada la necesidad de aceptar la responsabilidad de nuestros problemas y resolverlos y aparece la evitación como el mecanismo que dirige hacia el victimismo y priva del crecimiento personal.