La Felicidad

El ser humano quiere creer que existe la vida ideal y que conseguir esa vida es la felicidad. La sociedad fomenta la tendencia a idealizar la vida de los famosos, como si ellos hubieran accedido a la felicidad.

En realidad, encontramos la felicidad cuando conseguimos nuestros objetivos. La felicidad es un estado de ánimo temporal, es un estado de ánimo que hallamos, cuando vivimos experiencias que nos enriquecen, dirigidas a lograr un objetivo, debido a que una vez conseguido lo que se desea, la satisfacción es breve.

Jeans Paúl Sartre nos dice que la felicidad no es hacer lo que uno quiere, si no, querer lo que uno hace.

Cuando se disfruta la tarea que requiere conseguir una meta y no se está pendiente de esa meta, entonces sientes felicidad. Utilizar nuestras capacidades proporciona satisfacción personal y confianza en nuestros recursos.

“ No hay un camino a la felicidad: la felicidad es el camino.”

Buda Gautama.

Friedrich Nietzsche nos dice: “ La felicidad es el sentimiento de que el poder crece, de que una resistencia ha sido superada”.

Y cree que existe la “voluntad de poder”, una fuerza que nos da vida y nos ata a ella y que al mismo tiempo la convierte en atractiva, ya que es la que nos hace enfrentarnos a todas las adversidades.

Cuando comprobamos que hemos superado aquello que nos oprimía, según Nietzsche, es cuando somos felices.

Aunque no todos somos felices de la misma forma. El estado de felicidad está relacionado con la evaluación subjetiva de la persona. Aparece cuando sentimos alegría y satisfacción. Es un estado de ánimo particular a cada individuo.

 

Ahora bien, si la persona se queda mirando el pasado o solo piensa en el futuro, eso, le puede impedir disfrutar el presente y de eso dependen los estados de felicidad.

El Progreso personal y la felicidad van a la par. Cuando consigo algo, estoy orgulloso de mi. Tiene que ver con nuestras capacidades, valores y recursos personales.

Los proyectos que nos planteamos y por los que luchamos, es lo que da sentido a nuestra vida. Aunque pueda conllevar obstáculos e incluso sufrimientos, lo que nos genera es felicidad.

Dennos de Young nos dice que los ganadores son los perdedores que se levantan y lo intentan de nuevo. La felicidad es un conquista, no es un regalo.

Para que ello sea posible es esencial que el individuo sepa con que cuenta para hacer el camino. De que patrimonio personal dispone, capacidades que posee y puede utilizar, así como, las dificultades que también posee y que tendrá que tener en cuenta, para ayudarse.

Será también condición indispensable darse aliento para no desfallecer y evitar recriminaciones mientras se está en el proceso.

Es imprescindible tener una buena relación con unos mismo para sentir satisfacción y acceder a los estados de felicidad.